El término “chaka”, “chacalón“, “chacal” (o como lo conozcas en tu barrio), actualmente suele utilizarse para referirse de forma estereotipada a alguien que viste, habla o se comporta de cierta manera. La realidad es que es esta palabra lleva muchos años en la cultura popular mexicana y su significado se ha ido transformando dependiendo de la época y el lugar donde se emplea.
Originalmente la palabra chacal es el nombre adjudicado a un mamífero que habita mayormente en África y Asia, aunque siendo sinceros, en México es muy poca gente que usa la palabra para referirse al animal.

El chacal según la prensa

A principios y mediados del siglo pasado, “chacal” se utilizaba, sobre todo en medios, para referirse a criminales con tendencias salvajes. Esto nació con la prensa europea del siglo XIX y en México tenemos ejemplos como llamado “chacal de Tacubaya”, responsable del ases*nato de 3 mujeres en 1934.
El chacal en la comunidad LGBTQ+

Posteriormente, el escritor Carlos Monsiváis documentó otro significado para la palabra dentro del ambiente homosexual mexicano. Monsiváis afirmaba que “chacal” se utilizaba para referirse al hombre mestizo y de clase trabajadora que se convertía en objeto de deseo por representar cierto estereotipo de masculinidad: un cuerpo construido por el trabajo duro, la vida en el barrio y la imagen del macho dominante.
Los chacas del norte

Ya para finales del siglo XX e inicios del nuevo milenio, la palabra chaca comienza a adquirir más relevancia, principalmente en el norte del país. Diversos registros señalan que “chaca” se utilizaba para referirse al líder de un grupo, a una persona con poder o a alguien que destacaba por encima de los demás en determinada actividad.
Aunque no se sabe de donde surgió ese significado, existe una relación interesante con Sergio Vega, cantante de música regional mexicana conocido como “El Shaka” (se pronuncia chaka), quien aparentemente adquirió ese apodo por Shaka Zulú, un líder militar africano que convirtió al pueblo zulú en una de las fuerzas más poderosas de su región.
La cultura chakalona

No fue hasta los últimos años de la primera década de los dos mil cuando la palabra chaka comenzó a popularizarse a más escala en los barrios del entonces Distrito Federal y el Estado de México. Así nació la cultura chaka: jóvenes de los barrios que adoptaron un montón de referencias culturales de distintos lugares y las reinterpretaron desde su propia realidad.
Por un lado, tenías al reggaeton puertorriqueño en su punto más alto y la explosión de marcas moda en la música como Ed Hardy, Akolatronic o Armani Exchange. También teníamos el auge de la música regional mexicana, los narcocorridos y la cultura buchona que comenzaba a permear desde el norte del país.
Por otro lado, podías ver elementos arraigados fuertemente en los barrios: la fe, la piratería, una entonces cultura canera (de la cárcel) bastante arraigada en los jóvenes, los porros y claramente la influencia de padres y hermanos mayores que habían vivido las épocas más importantes del rock urbano mexicano.
Todo esto coincidió con la explosión del internet y el auge del reggaeton en México, dando forma a una subcultura urbana que terminaría adueñándose de la palabra chaka.
Cabe destaar que, a diferencia de tribus urbanas como los punks o los skatos, los chakas nunca tuvieron un manifiesto, una filosofía o una organización en general. Todo esto variaba según el lugar de donde fueras o al “combo” al que pertenecieras. Su identidad surgió de manera mucho más orgánica y fue el resultado de mezclar todo lo que consumían o con lo que se habían criado los jóvenes de barrio en aquella época.
Hasta la fecha se desconoce cómo esta palabra se arraigó en aquel grupo de jóvenes. Sabemos que varias personas la usaron (y todavía la utilizan) de forma clasista para intentar denigrar a quienes provenían de determinados lugares o vestían de determinada manera. Sin embargo, los primeros chakas, entendidos como tribu urbana, portaron ese nombre con orgullo.
Durante años esta subcultura fue llegando a más jóvenes, quienes adoptaron estos códigos de manera directa o indirecta, hasta que se convirtió en parte de la cultura popular.
Un ejemplo son los llamados azulitos o las gomichelas. Estas son bebidas que se popularizaron entre los chakas y que hoy en día las encuentras en cualquier establecimiento, festival, concierto o hasta comerciales. Algo que en el 2010 era “naco”, en el 2024 paso de lo más “chido”.
Actualmente, muchos de los códigos sobre los que se construyó la cultura chaka han cambiado o han sido absorbidos por la moda, los artistas y las industrias. Algo normal: así funciona la cultura popular.
Por ahora ya sabes de dónde viene esta palabra, algunos de sus tantos significados y el contexto de cómo se convirtió en un movimiento cultural de México.




















